lunes, 18 de diciembre de 2017

Antonio Muñoz Molina / Mis 12 libros imprescindibles



Antonio Muñoz Molina

Mis 12 libros imprescindibles


El escritor Antonio Muñoz Molina elige sus doce libros imprescindibles, entre los que se encuentran clásicos como Don Quijote y Moby Dick hasta obras más contemporáneas como Noches insomnes, de Elizabeth Hardwick. 

- Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes: “Dos novelas muy distintas entre sí, escritas con más de 10 años de distancia, y las dos cómicas y experimentales, la primera atropellada, la segunda mucho más construida, las dos inagotables.”



- En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust: “Junto a Don Quijote, creo que es la obra que he leído más veces, y que espero seguir leyendo unas cuantas más a lo largo de mi vida. Tiene algo que me gusta en todas las grandes novelas, su desorden enciclopédico: desde el amor y los celos a la ciencia y la música, no hay asunto del que no trate este libro en sus siete volúmenes.”



- Al faro, de Virginia Woolf: “Esta es una de las novelas mejor construidas y mejor escritas que existen. Su manejo del tiempo es de una sutileza insuperable. Su sección central sucede durante varios años en una casa en la que no hay nadie. Un prodigio.”




- Moby Dick, de Herman Melville: “Esta novela es una bomba que le estalló a su autor en el segundo o en el tercer capítulo. Empieza como una historia de aventuras en el mar y se convierte en una fantasmagoría. Tiene algo de locura bíblica que se aprecia mejor leyéndola en voz alta.”



 Demasiada felicidad, de Alice Munro: “El título de este libro de relatos es el del último de ellos, una novela corta más bien, en la que Munro consigue un prodigio: comprimir un novelón ruso en cincuenta páginas. Un viaje en tren a finales del siglo XIX que se convierte en el viaje de la vida a la muerte.”




- Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós: “La otra novela suprema en español, además de Don Quijote; las vidas privadas y las relaciones de clase y de dominación sexual entremezcladas con el devenir de la historia política. Como en Don Quijote, hay humor y hay amargura.”



- Los papeles privados del Club Pickwick, de Charles Dickens: “La risa cervantina trasladada a Inglaterra. El despliegue glorioso, a los veintitantos años, del talento de Dickens. Una fiesta.”




- Noches insomnes, de Elizabeth Hardwick: “Es una novela y es una confesión y una divagación bellísima sobre los recuerdos y la vocación por la literatura, un juego de fragmentos, de flashes.”




- Lo que me queda por vivir, de Elvira Lindo: “Una novela escrita a tumba abierta sobre el aprendizaje de vivir en una intemperie sentimental absoluta, sobre la maternidad y la orfandad y la búsqueda del lugar que a uno le corresponde en el mundo.”



- La montaña mágica, de Thomas Mann: “La lectura de la novela acaba equivaliendo a los años de aprendizaje y retiro de los que trata. Sumergirse en ella y pasar al menos un mes dentro es como retirarse a un sanatorio en los Alpes a aprender sobre la vida, el deseo, la enfermedad, la muerte.”



- La educación sentimental, de Gustave Flaubert: “Una novela que discurre plana como un río, contando el tránsito de una vida de la ilusión al desengaño y de un país de la esperanza revolucionaria a la resignación y el tedio. Una de las novelas más agudas políticamente que conozco. Habla de un personaje tan corrupto que estaría dispuesto a pagar por venderse.”



- La vida breve, de Juan Carlos Onetti: “Un hombre cualquiera, en Buenos Aires, una noche, descubre las posibilidades alucinantes de su imaginación, que son las de la capacidad de fabular a partir de la experiencia inmediata. Es una novela que sucede como en un sueño.”


Showrunners / ¿Quiénes mandan en las series?


 ¿Quiénes mandan en las series?

El documental 'Showrunners' muestra el trabajo de los máximos responsables de las series

NATALIA MARCOS
Madrid 10 AGO 2015 - 12:51 COT


Son los directores de orquesta, los entrenadores del equipo en el mundo de las series. A los interesados en el mundo de la televisión el término “showrunner” no les resulta desconocido. Es la palabra inglesa que se emplea para referirse al máximo responsable de todo lo que tiene que ver con una serie. Son las verdaderas estrellas de la televisión actual, llegando a eclipsar en algunas ocasiones a los propios actores. En su trabajo y su función se adentra el documental Showrunners, que Canal + estrena este miércoles (22.00) en España.
Dirigido por Des Doyle, Showrunners lleva ya un largo recorrido a sus espaldas. Financiado en parte con las aportaciones de internautas por crowdfunding, el documental se planteó como uno de los primeros trabajos audiovisuales que pretendía adentrarse en la labor de los máximos responsables de las ficciones televisivas. No se estrenó hasta el año pasado en algunas salas de cine de Estados Unidos y Reino Unido, estaba disponible en varias plataformas de vídeo bajo demanda; en España se podrá ver ahora por vez primera.




A través de entrevistas a profesionales como J. J. Abrams y Damon Lindelof (Perdidos), Joss Whedon (Buffy cazavampiros), Robert y Michelle King (The Good Wife), Terence Winter (Boardwalk Empire) o Ronald D. Moore (Battlestar Galactica), entre otros muchos, el documental ahonda en la labor diaria de estos creadores, con menos glamour del que pueda parecer.
Sus testimonios no solo recuerdan éxitos como algunas de las series citadas, sino que también muestran la cruz de la moneda: los fracasos (mucho más frecuentes que los éxitos), horas de reuniones a veces inservibles, enfrentamientos con ejecutivos, las anotaciones que las cadenas escriben sobre sus guiones... O la necesidad de tener que ajustarse a un presupuesto y entregar los capítulos a tiempo. O las complicaciones que encuentran las mujeres o los negros en un mundo dominado por hombres blancos —el documental no menciona en este punto, quizá por el tiempo que ha tardado en ver la luz, a Shonda Rhimes, mujer, negra y una de las showrunners más poderosas e influyentes del momento en Estados Unidos gracias a títulos como Anatomía de Grey o Scandal—.






Hart Hanson, uno de los responsables de 'Bones', en una reunión de trabajo.
Hart Hanson, uno de los responsables de 'Bones', en una reunión de trabajo.


El trabajo va mostrando a lo largo de sus 90 minutos reuniones de guionistas en torno a grandes mesas llenas de papeles y comida, su labor de coordinación del trabajo de directores, actores y el resto del equipo durante la grabación de los capítulos...
Se echan de menos entrevistas a algún artífice de los últimos grandes éxitos televisivos, algo explicable por la demora que el proyecto ha tardado en ver la luz. Pero, al mismo tiempo, se agradece que dé voz a nombres que no suelen figurar en las listas de siempre. Por ejemplo, las cámaras siguen a Hart Hanson, uno de los responsables de Bones. Matthew Carnahan, al frente de la comedia House ofLies, también muestra el rodaje de un capítulo y habla con mucha sinceridad de otra de sus series, Dirt, ya desaparecida de la parrilla. Es una sinceridad que se transmite en la gran mayoría de los testimonios que recoge Showrunners.





FICCIONES BASADAS EN LA REALIDAD DE LA TELE

¿Quiénes mandan en las series?

Algunas series muestran la cara b de la industria televisiva. Aaron Sorkin lo hizo en dos de sus creaciones: The Newsroom y Studio 60. El canal estadounidense Lifetime terminó hace unos días de emitir la primera temporada de UnREAL, que muestra el trabajo (y manipulaciones) tras las cámaras de un reality show ficticio.
En tono de comedia, Episodes, que Canal + Series emitió en España, ahonda en los entresijos de la industria televisiva estadounidense. La excusa en este caso es la producción de una inexistente serie protagonizada por Matt LeBlanc, el famoso Joey de Friends.

Robert McKee / 'Gurú' de guionistas




Robert McKee, 'gurú' de guionistas

El autor del aclamado 'El guión' ('The Story') habla de las ayudas del cine español, 'Los Soprano' y la "edad de oro" de la televisión estadounidense


RICARDO GRANDE
Madrid 23 JUN 2010 - 09:50 COT

Si usted es guionista, no habrá que darle muchas explicaciones sobre quién es Robert McKee: seguramente su libro El guión (The Story) ocupa un lugar privilegiado en su estantería. Gracias a esta obra, se convirtió en un gurú para todo tipo de profesionales relacionados con el arte de narrar. "La historia es el corazón de las artes", asegura Mckee, que contesta al teléfono desde Bilbao, antes de participar en un seminario dentro de los encuentros organizados por Gidoi Facktoria . Este estadounidense (Michigan, 1942) señala al guionista como el verdadero "creador"y al director como simple intérprete.
¿Qué directores podemos considerar autores? "Aquellos que escriben además de dirigir. Ingman Bergman es un buen ejemplo". Así que cineastas como Stanley Kubrick, que solía adaptar novelas, no entra en su definición."Él nunca se llamó así mismo autor. Además, tenía un profundo respeto por el escritor, por eso pasaba cinco años preparando cada película, discutiendo con él", aclara. Que no considere al cineasta parte esencial del proceso creativo no significa que desdeñe su papel. "Es la diferencia entre una muy buena película y una gran película", enfatiza.



"El final de 'Los Soprano' me parece correcto. No he seguido 'Perdidos'"

McKee ya no ejerce como guionista. "Escribí todo lo que quería", comenta. "Escribir sobre escribir es mucho más interesante". Su carrera elaborando guiones no es precisamente prolífica pero sus cursos tienen una gran demanda. Así lo explica él mismo: "Los actores necesitan comprender a sus personajes, los productores tienen que estar preparados para juzgar las historias...La enseñanza actual tal vez pueda ayudar a los que quieran ser críticos, pero no a los creadores". La lista alcanza a directores de cine y profesionales de Hollywood pero también a escritores o periodistas. Uno de sus últimos proyectos en enseñanza es wwww.storylogue.com .
Perdidos (Lost) y Los Soprano: "No puedo juzgar el final de Lost porque no la he seguido por falta de tiempo. Hay muchas cosas interesantes que ver en televisión y Perdidos no está en mi lista. El final de The Soprano me parece acertado porque los personajes estaban ya tan bien definidos y la audiencia los conocía tan al detalle que no se podía revela nada nuevo. No podía llegarse a un clímax. Claro, estaba la posibilidad de matar a Tony, pero, ¿para qué? El fundido a negro me parece correcto".
Críticas a las ayudas en España: "¿Cuántas películas se subvencionan en España? ¿Cuántas son verdaderamente buenas? Digamos tres o cuatro. Seguro que, entre ellas, hay obras como las de Pedro Almodóvar, que es escritor y director. Es un error dar el dinero a alguien que dirige bien pero tal vez no sabe contar una historia".
Edad de oro de la televisión: "En EE UU estamos viviendo el comienzo de una edad de oro. Los productores son todos escritores, ellos controlan la historia. Esto no ocurre en Europa, donde a los guionistas no se les paga ni de lejos lo que se merecen y son de segunda fila. ¿Quién dirige The Wire, o Dos metros bajo tierra? No lo sabemos, a pesar de que están muy bien dirigidas. Y eso que en televisión hay directores tan buenos como en el cine".

domingo, 17 de diciembre de 2017

Seni Labart / Cap de Antibes

Cruz de Sangre
Cementerio de Pamplona, 2006
Fotografía de Triunfo Arciniegas

Seni Labart
CAP DE ANTIBES

osario
donde quedarán mis muslos
mis senos que cabían en tus manos
mis manos de muñeca
y el lunar en la espalda
que heredé de mi madre.






Denise Levertov / El secreto


Denise Levertov
EL SECRETO



Dos niñas descubren
el secreto de la vida
en un repentino verso de
poesía.

Yo que no conozco el
secreto escribí
el verso. Ellas
me dijeron
(a través de un tercero)

que lo habían encontrado
pero no qué era
ni siquiera
qué verso era. Sin duda

ahora, más de una semana
después, han olvidado
el secreto,
el verso, el nombre del
poema. Las amo

por encontrar lo que no
puedo encontrar,
y por amarme
por el verso que escribí,

y por olvidarlo
y así
mil veces, hasta que la muerte
las encuentre, puedan

descubrirlo otra vez, en otros
versos
en otros
hechos. Y por

querer conocerlo,
por

asumir que hay
tal secreto, sí,
por eso
sobre todo."





***


Carol Ann Duffy / Salomé





Carol Ann Duffy
Salomé
Versión de Gustavo Osorio de Ita


Lo he hecho antes
(y sin duda lo haré de nuevo
tarde o temprano)
desperté con una cabeza en la almohada junto a mí – ¿de quién¿
¿qué importaba?
Apuesto, claro, cabello oscuro, más bien mate;
la barba rojiza varios tonos más clara;
con profundas líneas alrededor de los ojos,
de dolor, supongo, quizás risa;
y una hermosa boca carmesí que obviamente sabía
cómo halagar…
la cual besé…
Más fría que el peltre.
Extraño. ¿Cuál era su nombre? ¿Peter?
¿Simón? ¿Andrew? ¿John? Supe que me sentiría mejor
para el té, pan tostado, sin mantequilla,
así que llamé a la mucama.
Y, en efecto, su inocente repique
de tazas y platos,
su aclarar el embrollo,
su patrón regional
fueron exacto lo que necesitaba –
con resaca y varada como estaba de la noche en el maltrato.
¡Nunca más!
Necesitaba limpiar mi acto,
alistarme.
Cortar la botella y los cigarrillos y el sexo.
Si. Y en cuanto a lo último,
era tiempo de botar al tipo,
ser cazador o presa,
quien había llegado como un cordero al matadero
a la cama de Salome.
En el espejo, vi mis ojos relucir.
Aventé las pegajosas sábanas rojas,
y ahí, como dije – y la vida no es una perra –